Si poneís el título de este post en Google, os saldrán multitud de referencias a un artículo periodístico referente a las conclusiones de una serie de investigaciones presentadas en el Festival de la Ciencia, en Guilford, Inglaterra (Septiembre de 2009), de gran impacto mediático. Como podréis comprobar, se trata del estudio de la tecnología que utilizamos hoy en día para comunicarnos y el impacto que está teniendo en nuestra capacidad para recordar.
Os incluyo un extracto del artículo en cuestión :
La tecnología ¿enemiga de la memoria?
Algunas aplicaciones populares de la tecnología podrían estar arruinando nuestra capacidad para recordar, dicen expertos.
En años recientes varios científicos en el mundo han estado investigando el impacto de aplicaciones de internet -en las que los seres humanos pasamos ahora gran parte de nuestro tiempo- en nuestra memoria.
Según investigaciones presentadas en el Festival de la Ciencia, que se celebra en Guilford, Inglaterra, los primeros resultados de estos estudios afirman que redes sociales -como Facebook- podrían estar ayudándonos a recordar. Pero otros sitios como Twitter o YouTube están disminuyendo esas habilidades..............
Nota: artículo de la BBC Ciencia lo encontraís completo en: http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/09/090907_memoria_tecnologia_men.shtml
Teniendo en cuenta el contenido del artículo y su fuente (artículo de investigación científico), considero el título muy, pero que muy desafortunado, incluso cabreante diría yo. Las TIC’s (Tecnologías de la Información y la Comunicación), no son enemigas de la memoria, si bien, en los estudios aportados en el artículo de la BBC Ciencia, informan que algunas aplicaciones web muy conocidas y utilizadas por millones de personas pueden afectar al funcionamiento de nuestra memoria de trabajo.
Bajo mi punto de vista, y aludiendo al ejemplo del artículo en relación a Twitter, esta aplicación si afecta a nuestra memoria de trabajo, ya que al ser un aplicativo web donde se realizan gran cantidad de mensajes breves (como ocurre en los sms), está afectando a las habilidades requeridas de nuestra memoria de trabajo para una escritura correcta. Estas habilidades son mucho más exigentes que las requeridas para la lectura, ya que no todas las palabras se escriben en nuestra lengua acorde a su fonema, y por tanto, debemos recurrir al aprendizaje disponible en ortografía. El procesamiento ortográfico consiste básicamente en el procesamiento y uso de información fonológica y visual.
En una comunicación o trabajo en red donde se utilizan las TIC’s sí debemos recurrir a este vocabulario “ortográfico”, pero no realizamos este esfuerzo para comunicarnos en Twitter ni a través de los sms, porque se utilizan multitud de abreviaturas, no se acentúa, etc., y por tanto en este aspecto sí que está afectando negativamente a nuestra memoria de trabajo.
Por tanto, me atrevo a concluir que existen multitud de variables que influyen en la mejora o déficit de nuestra memoria, como son las biológicas, ambientales, socioculturales, etc., y las TIC’s pueden convertirse en una influencia más en función del uso que se realice de ellas. En conclusión, que ni Twitter te hace más tonto, ni Facebook más inteligente, vaya.